martes, 12 de agosto de 2014
CORRIENDO CON GIGANTES LA CARRERA QUE TENEMOS POR DELANTE - Parte 2
lunes, 28 de julio de 2014
CORRIENDO CON GIGANTES LA CARRERA QUE TENEMOS POR DELANTE
La tentación de estos creyentes hebreos era retroceder y no seguir adelante debido a la presión y persecución en su derredor.
Hebreos 11 está entre: "Más el justo por la fe vivirá, y si retrocediere no agradará a mi alma", y "Estando rodeados de tan grande nube de testigos, corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante".
En Hebreos 11 hay una lista de personas cuya fe influyó en otros, y sigue influyendo hoy.
I. ¿QUÉ ES LA FE?
1 Ahora bien, la fe es la certeza (sustancia) de lo que se espera, la convicción (demostración) de lo que no se ve.
2 Porque por ella recibieron aprobación (testimonio) los antiguos (antepasados).
Estamos por entrar al estadio, las tribunas están abarrotadas. Unos nos dan palabras de ánimo y nos echan porras; otros, por el contrario, se burlan de nosotros y nos desaniman. De repente, de la tribuna desciende un antiguo atleta ya entrado en años y se coloca a nuestro lado. Trota un rato a nuestro lado, cruza palabras con nosotros y luego retorna a su sitio. Damos otra vuelta a la pista y otro espectador desciende y hace lo mismo que el anterior. Después de trotar a nuestro lado, sube también a su lugar en la tribuna. Un tercer personaje hace lo mismo que los dos anteriores, baja, corre a nuestro lado, intercambia palabras con nosotros y regresa a su asiento.
II. EL PRIMERO FUE ABEL. ¿QUÉ NOS DIRÍA ABEL?
MÁS VALE DEJAR UN LEGADO QUE UNA HERENCIA
III. EL SEGUNDO FUE ENOC. ¿QUÉ NOS DIRÍA ENOC?
Por la fe Enoc fue trasladado al cielo para que no viera muerte, y no fue hallado porque Dios lo trasladó; porque antes de ser trasladado recibió testimonio de haber agradado a Dios (11:5).
1. Caminar con Dios como estilo de vida, aunque parezca aburrido a otros, tiene su recompensa.
1. Mi fe en Dios me llevó a creer que cosas que aún no veía, sucederían.
Y sin fe es imposible agradar a Dios. Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que recompensa a los que lo buscan (11:6).
ESTOS SON LOS PRIMEROS DE UNA GRAN MULTITUD DE TESTIGOS QUE NOS VEN CORRER LA CARRERA QUE TENEMOS POR DELANTE. OTROS APARECERÁN DESPUÉS Y HABLARÁN CON NOSOTROS.
martes, 27 de mayo de 2014
Simplemente Misional
lunes, 28 de abril de 2014
REINO DE DIOS – MISIÓN DE DIOS – IGLESIA LOCAL
1. Necesitamos una fuerte y sólida teología bíblica acerca de la Missio Dei, y por ende de la naturaleza y razón de ser de la iglesia local.
Separar a la Iglesia de la Misión, y a ésta de la Teología Propia, de la Pneumatología y de la Cristología ha resultado catastrófico para el estado de la iglesia a nivel mundial y para el cumplimiento de su misión a todos niveles.
2. Tomemos en cuenta los primeros dos capítulos y los últimos dos capítulos de la Biblia.
La Misión de Dios no es hija de un sólo padre, tiene dos: Antiguo y Nuevo Testamento. (No a la familia monoparental).
3. La naturaleza del Dios Trino.
El Dios de la Biblia es un Dios que envía, que está en misión: creando, bendiciendo, evaluando, comisionando, ejerciendo señorío, etc.
4. El fin de Dios y de la Biblia es doxológico, no sólo soteriológico.
La salvación de una persona da gloria a Dios, pero Él no quiere sólo que los hombres sean salvos y ya. Quiere que le obedezcan, le sirvan y lo glorifiquen. El tema de señorío o reino comienza en Génesis 1 y termina en Apocalipsis 22.
5. El plan de Dios es cósmico.
Su reino y su misión son cósmicos. El propósito de Dios es traer plena y completa restauración a toda la creación, especialmente a la gente creada a su imagen. Efesios 1:10; Romanos 819-25. Su propósito es abarcador para toda la creación.
6. Aclarando conceptos:
a. Reino de Dios. Es el soberano ejercicio de su poder sobre toda su creación. En todos los estilos literarios de la Biblia se habla del Reino de Dios o de los Cielos.
b. Misión de Dios. Es de Él, le pertenece a Él. Fluye de su ilimitado y eterno amor y nos hace copartícipes suyos. La misión del pueblo de Dios, entonces, no es más ni es menos que participar en la plena misión de Dios. Dios ha llamado a la iglesia y la ha enviado para hacer conexión con el amplio y abarcador propósito suyo para toda la creación. Es un llamado a quedar atrapado en el magnífico concurso de lo que Dios está haciendo en el mundo.
c. Misiones. Esta palabra en plural es la que la mayoría de las iglesias evangélicas usa para denotar el trabajo misionero transcultural que la iglesia hace o debe realizar.
Otros usan la palabra misión de una manera restrictiva para las actividades de evangelización y siembra de iglesias. Aún otros confunden la misión de la iglesia con una estrategia o programa de alcance, o con un grupo pequeño de creyentes que no merece ser llamado iglesia. Otros creen que misiones es algo que sólo hacen o deben hacer algunos cuantos en la iglesia local, y para eso nombran y forman un comité de misiones, el cual se encargará de hacer todo lo referente a ello. Lo más triste es creer que la misión de la iglesia es poner por escrito en una lona o vinil una declaración de misión, visión y valores y ya. Dichas cosas no son malas si tenemos muy claro lo que verdaderamente es la Misión de Dios y cuál es la conexión de la iglesia local con ella.
d. La iglesia existe para la misión de Dios, no ésta para la iglesia. Jesús nos ordenó hacer discípulos a todas las naciones. No a levantar edificios, ni a establecer actividades o programas. Se trata de personas. Lo que Jesús hizo con los 12 es lo que nos mandó a repetir. Él es nuestro modelo y paradigma. El fue misional y simple, no institucional ni complejo. Vino a cumplir la misión del Padre, quien lo envió, no a fundar una religión. Fue relacional, no institucional. Fue tan sencillo en su forma de vivir y ministrar que los doce, gente sin mucha preparación, pudieron reproducir lo aprendido de, y visto en Él.
7. Mitos tocante a la misión. ¡Lo que Dios unió, no lo separe el hombre!
a. Geográfico. ¡Todos somos enviados! Juan 17:18, 20:21.
b. Monocéntrico. ¡No hay una cultura superior a otra! ¡El evangelio no pertenece a un sólo país o cultura! ¡No importa si estamos en la periferia de la sociedad!
c. Dicotómico. ¡No al platonismo! En el reino de Dios no hay lugar para la distinción entre sagrado y secular. Todo pertenece a El. Salmo 24:1,2; 1a Corintios 8:6. Salmo 103:1; 1a Tesalonicenses 5:23
8. ¿Qué haremos, hermanos?
Hno. Floriano Ramos Esponda
misional.y.simple@gmail.com
Tapachula, Chis. México
Abril de 2014
"Mientras que Dios, quien conoce el futuro, proporcione los planes y vaya con nosotros mientras cumplimos su misión, podemos tener una esperanza sin límites. Esto no significa que no experimentaremos dolor, sufrimientos o penurias, pero sí significa que Dios nos mantendrá a flote hasta que lleguemos a un glorioso final".
Jeremías 11:29
lunes, 14 de abril de 2014
Instrumentos en las manos del Dios vivo y verdadero
domingo, 5 de enero de 2014
EL DIOS VIVO ES UN DIOS MISIONERO
Dios hizo una promesa (una promesa compuesta, como podremos ver) a Abraham. Y, un entendimiento de esa promesa es indispensable para un entendimiento de la Biblia y de la misión cristiana. Estos son quizá los versículos más unificadores en la Biblia; el propósito íntegro de Dios está encapsulado aquí.
Tercero, fue la promesa de una bendición. Cinco veces las palabras bendecir y bendición ocurren en12:2-3. La bendición que Dios prometió a Abraham se derramaría sobre toda la humanidad. Una posteridad, una tierra una bendición. Cada una de estas promesas es elaborada en los capítulos que siguen al llamado de Abraham.
El Cumplimiento
El asunto completo del cumplimiento de la profecía del Antiguo Testamento es muy difícil, y frecuentemente sufre de malos entendidos y mucho desacuerdo. De particular importancia es el principio, con el cual pienso que todos estaremos de acuerdo, que los escritores del Nuevo Testamento entendieron ellos mismos que las profecías del Antiguo Testamento no tenían un sólo cumplimiento sino uno triple - pasado, presente y futuro. El pasado fue un cumplimiento inmediato o histórico en la vida de la nación de Israel. El presente es un cumplimiento intermedio o evangélico en Cristo y su Iglesia. El futuro será un cumplimiento último o escatológico en los cielos nuevos y tierra nueva.
La promesa de Dios a Abraham de una posteridad numerosa, de hecho innumerable, fue confirmada a su hijo, Isaac (26:4, “como las estrellas del cielo”), y a su nieto, Jacob (32:12, “como la arena del mar”). Gradualmente la promesa comenzó a cumplirse literalmente. Quizá podríamos entresacar algunas de las etapas en este desarrollo.
Esto en cuanto a la posteridad de Abraham; ¿qué pasa con la tierra? Una vez más observamos con adoración y gratitud la fidelidad de Dios a su promesa. Porque fue en recuerdo de la promesa a Abraham, Isaac y Jacob que Él primero rescató a su pueblo de la esclavitud de Egipto y les dio el territorio que de esa cuenta vino a ser llamado " la tierra prometida" (Ex. 02:24 ; 3 : 6 ; 32:13 ), y luego restaurado a ellos unos setecientos años después de su cautiverio en Babilonia. Sin embargo, ni Abraham ni sus descendientes físicos heredaron completamente la tierra. Como dice Hebreos 11, que "por la fe murieron sin haber recibido lo prometido." En cambio, como " extranjeros y peregrinos sobre la tierra" ellos "esperaban la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios" (Hebreos 11:8-16, 39-40).
Quizá el ejemplo más dramático viene al inicio de la profecía de Oseas, en la cual se le dice al profeta que ponga nombre a sus tres hijos con nombres que describen el terrible y progresivo juicio de Dios sobre Israel. A su primogénito (un varón) lo llamó “Jezreel,” que significa “Dios esparcirá.” La próxima fue una hija “Lo- ruhamah,” que significa “no compadecida,” porque Dios dijo que no tendría ya más piedad o compasión ni perdonaría a su pueblo. Finalmente tuvo otro hijo “Lo- ammi,” que significa “no mi pueblo,” porque Dios dijo que ellos no eran más su pueblo. ¡Qué nombres tan terribles para el pueblo escogido de Dios! Sonaban como una devastadora contradicción de la promesa eternal de Dios a Abraham. Pero Dios no se detiene allí. Porque más allá del juicio venidero habría una restauración, la cual es descrita en palabras que una vez más hacen eco de promesa hecha a Abraham: “pero el número del pueblo de Israel será como la arena del mar, la cual no puede ser medida ni contada” (Os 1:10). Y luego, los juicios implícitos en los nombres de los hijos de Oseas serían revertidos. Habría una reunión en lugar de una dispersión ("Jezreel" es ambiguo y puede implicar tampoco), "no compadecida" sería compadecida, y "no mi pueblo" se convertiría en "hijos del Dios viviente" (1:10-2: 1).” (1:10-2:1).
La promesa de Dios a Abraham recibe un cumplimiento intermedio o evangélico en Cristo y su iglesia.
El apóstol Pedro parece al menos haber comenzado a comprender esto en su segundo sermón, justo después de Pentecostés. En él se dirigió a una multitud judía con las palabras: "Ustedes son los hijos... del pacto que Dios dio a nuestros padres, diciendo a Abraham: Y en tu posteridad todas las familias de latierra serán bendecidas." Dios, habiendo levantado a su Hijo [Jesús], lo envió primero a ustedes, parabendecirlos y para que cada uno de ustedes se convierta de su maldad "(Hechos 3:25-26). Es una declaración muy notable porque él interpreta la bendición en los términos morales de arrepentimiento yde justicia, y porque, si Jesús fue enviado "primero" para los judíos, fue presuntamente enviado tambiéna los gentiles, cuyas "familias de la tierra" habían estado "muy lejos" (cf. Hechos 2:39), pero ahora se lescompartía la bendición.
¿Quiénes son los verdaderos descendientes de Abraham, los verdaderos beneficiarios de las promesas de Dios a él? Pablo no nos deja con la duda. Esos verdaderos beneficiarios son los creyentes en, y seguidores de Cristo de cualquier raza. En Romanos 4, señala que Abraham no sólo recibió la justificación por la fe, sino también que recibió dicha bendición antes de que él fuese circuncidado. Por lo tanto, Abraham es el padre de todos los que, ya sea circuncidados o no circuncidados (es decir, judíos o gentiles), "sigan el ejemplo de [su] fe" (Rom. 4:9-12). Si "Compartimos la fe de Abraham," entonces"él es el padre de todos nosotros, como está escrito:" Yo te he puesto por padre de muchas naciones '"(vv. 16-17). Por lo tanto, ni la descendencia física de Abraham, ni la circuncisión física como un judío hacen a una persona un verdadero hijo de Abraham, sino la fe. Los verdaderos descendientes de Abraham son los creyentes en Jesucristo, sea que racialmente sean judíos o gentiles.
¿Cuál es entonces la "tierra", que los descendientes de Abraham heredan? La carta a los Hebreos se refiere a un "descanso" que el pueblo de Dios entra ahora por la fe (Hebreos 04:03). Y en una expresión más notable Pablo se refiere a "la promesa a Abraham y a sus descendientes, que heredarían el mundo" (Rom. 4:13). Uno sólo puede suponer que quiere decir lo mismo que cuando a los Corintios escribe que en Cristo "todo es vuestro: ya sea Pablo, o Apolos, o Cefas, o el mundo, la vida, la muerte, el presente o el futuro, todo es vuestro" (1 Cor 3:21-23). Los cristianos, por la maravillosa gracia de Dios, son coherederos con Cristo del universo.
Una enseñanza algo similar, tanto sobre la naturaleza de la bendición prometida como sobre sus beneficiarios, es dada por Pablo en Gálatas 3. Él, primero repite la forma en que Abraham fue justificado por la fe, y luego continúa: "Así que puedes ver que son los hombres de fe, quienes son hijos de Abraham", y quienes por lo tanto "son bendecidos con Abraham que tenía fe" (vv. 6-9) . ¿Cuál es entonces la bendición con la cual todas las naciones serían benditas (v. 8)? En una palabra, es la bendición de la salvación. Estábamos bajo la maldición de la ley, pero Cristo nos ha redimido de eso, habiéndose hecho maldición en nuestro lugar, a fin de "que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, para que recibiéramos la promesa del Espíritu por la fe" (vv. 10-14). Cristo llevó nuestra maldición para que podamos heredar la bendición de Abraham, la bendición de la justificación (v. 8) y de la morada del Espíritu Santo (v. 14). Pablo lo resume en el último versículo del capítulo (v. 29): "Si vosotros sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa."
La promesa de Dios a Abraham recibirá un cumplimiento final o escatológico en el destino final de todos los redimidos.
En el libro de Apocalipsis hay una referencia más a la promesa de Dios a Abraham (7:9 sigs.) Juan ve en una visión "una gran multitud, la cual nadie podía contar." Se trata de una multitud internacional,conformada "de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas." Y ellos están "de pie delante del trono," el símbolo del reinado de Dios. Es decir, su reino ha llegado por fin, y ellos están disfrutando de todas las bendiciones de su reinado de gracia. Él los protege con su presencia. Sus días de hambre, sed y calor abrasador en el desierto se han terminado. Por fin han entrado en la tierra prometida, descrita ahora no como "una tierra que mana leche y miel", sino como una tierra de regadío de "fuentes de agua viva" que nunca se secará. Pero ¿cómo llegaron a heredar estas bendiciones? En parte debido a que han "salido de una gran tribulación", pero sobre todo porque "han lavado sus vestiduras y las han blanqueado en la sangre del Cordero", es decir, que han sido limpiados de pecado y revestidos de la justicia por los méritos de la muerte de Jesucristo solamente. "Por esto están delante del trono de Dios."
Cuarto, Él es el Dios de misericordia.
Siempre he obtenido mucho confort de la declaración de Apocalipsis 7:9 de que la compañía de los redimidos en el cielo será "una gran multitud, la cual nadie podía contar." Yo no pretendo saber cómopuede ser esto, ya que los cristianos siempre han parecido ser una minoría bastante pequeña. Pero la Escritura declara esto para nuestra comodidad. Aunque ningún cristiano bíblico puede ser ununiversalista (la creencia de que toda la humanidad será finalmente salvada), ya que la Escritura enseñala terrible realidad y la eternidad del infierno, pero un cristiano bíblico puede -incluso debe-afirmar quelos redimidos de alguna manera serán una multitud internacional tan grande como para poder sercontados e enumerados. Porque la promesa de Dios se va a cumplir, y la simiente de Abraham va a sertan innumerable como el polvo de la tierra, las estrellas del cielo y como la arena del mar.
Quinto, Él es el Dios de la misión.
Pido a Dios que estas palabras, "todas las familias de la tierra", pueden ser escritas en nuestros corazones. Esta expresión, más que cualquier otra, revela que el Dios viviente de la Biblia es un Dios misionero. Es esta expresión también la que condena toda nuestro pequeño parroquialismo y el nacionalismo estrecho, nuestro orgullo racial (ya sea blanco o negro), nuestro paternalismo condescendiente y arrogante imperialismo. ¿Cómo nos atrevemos a adoptar una actitud hostil o desdeñosa o incluso indiferente a cualquier persona de otro color o cultura si nuestro Dios es el Dios de "todas las familias de la tierra?" Necesitamos llegar a ser cristianos globales con una visión global, ya que tenemos un Dios global. Así que Dios nos ayude a no olvidar nunca su vieja promesa de cuatro mil años de edad, hecha a Abraham: "Por ti y por tu descendencia todas las naciones de la tierra serán bendecidas."
1. ¿Por qué es importante que el registro bíblico comience con el Dios Creador en lugar de abrir conhistorias sobre el Dios de Abraham?


