martes, 8 de octubre de 2019

Aprendices de y enviados por Jesús

Escuela de Aprendices y Enviados

Jesús es El Salvador de quienes se arrepienten de sus pecados y ponen su fe en Él, y es Maestro de quienes se colocan bajo su señorío con un espíritu dócil y enseñable.

Siempre ha querido que sus seguidores no sean como los fariseos (actores y actrices) ni como los gobernadores de este mundo (déspotas y tiranos). Marcos 8:11-26 y Juan 9:35-41. 

Como nuestro maestro, Jesús nos da el mensaje y el método; nos dice qué hacer y nos muestra cómo hacerlo. Su mensaje es el evangelio del reino. Su método es Él mismo. 

Nos dice: “Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón” (Mateo 11:29) y ““Ustedes me llaman Maestro y Señor, y tienen razón, porque sí lo soy. Pues si yo, su Señor y Maestro, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos a otros. Yo les he dado el ejemplo, para que ustedes hagan lo mismo.” (Juan‬ 13:13-15‬).

“Pero Él se acercó y les dijo: «Dios me ha dado todo el poder para gobernar en todo el universo. Ustedes vayan y hagan más aprendices míos en todos los países de la tierra. Bautícenlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Enséñenles a obedecer todo lo que yo les he enseñado. Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo.»” (Mateo‬ 28:18-20‬).

Invirtió un poco menos de tres años, y yo veo cinco etapas en el proceso de Jesús con los 12:

Vengan y vean. Juan 1:35-42


Observen por ustedes mismos.


Piénsenlo y saquen sus propias conclusiones.

Vengan en pos de mí y los haré pescadores de hombres. Mateo 4:18-22.


Síganme = (cabeza).


Os haré = (corazón) = transformación del carácter.


Pescadores de hombres = (manos y pies) = unirnos a su misión.

Estén conmigo y yo los enviaré. Marcos 3:13-19.


Estar con Él = vida devocional.


Ser enviado por Él = vida misional.

Síganme, niéguense a sí mismos y tomen su cruz cada día. Lucas 9:18-27.


Síganme = andar en su rumbo y dirección.


Niéguense a sí mismos= Vida centrada en Jesús.


Tomar la cruz = Vida centrada en la cruz.

Permanezcan en mí y lleven mucho fruto. Juan 15:1-8


Permanecer = morar en Él.


Llevar fruto = reproducirse en otros.


En su modelo primero somos sus aprendices, luego sus enviados, aunque nunca dejamos de aprender de Él. En la escuela del Señor Jesús nadie se gradúa.  Jesús inició un movimiento y para ello se enfocó en 12, específicamente en 3 de ellos. Eso facilita algunas situaciones que no las permite un grupo numeroso. Nos puede parecer absurdo el modelo de Jesús, pero en el cristianismo Él es el maestro, no nosotros. 

Jesús no se dejó impresionar por las multitudes, ya que éstas son volubles, cambiantes y con poco o nada de compromiso. Él sabía que las personas no se rescatan de la mediocridad a montones, sino uno a uno o en grupos muy pequeños. Y a eso se dedicó. 

Sus señales milagrosas ante multitudes y liberaciones a individuos tenían como propósito atestiguar que Él era el Mesías largamente esperado, “el que habría de venir” (Luc. 7:18-23), no necesariamente buscaban hacer conversos suyos. 

Sus sermones a las multitudes tenían como propósito ver quiénes no estaban prejuiciados en contra suya y por lo tanto sí estaban receptivos a su persona y mensaje. De ahí que Él usara parábolas al predicar el evangelio del reino, “para que los que creen que ven, sigan ciegos, y los que se reconocen ciegos, vean”, pero a sus discípulos se las explicaba a solas (en corto).

De entre los muchos que lo escucharon y los muchos que vieron sus hechos portentosos, Él soberanamente escogió a tres, doce y setenta. En esos tres niveles trabajó los tres años que duró su ministerio y misión aquí en la tierra.

Enfocarse estratégicamente en un grupo reducido de personas le permitió producir dos resultados: interiorización y multiplicación. 

Interiorizar es sinónimo de profundizar. Es llegar hasta lo más profundo del ser humano, allí donde ocurren los cambios verdaderos y trascendentes. Ellos sí fueron transformados.

Multiplicarse es simplemente fructificar (lo que ordenó a la primera pareja en Edén antes que entrara el pecado, y a Noé y su familia después del diluvio). Es lo que espera de sus discípulos en Juan 15:8. Los primeros seguidores de Cristo sí se reprodujeron en otros discípulos e iglesias. 

Las preguntas son: ¿Quieres en realidad ser un aprendiz de Jesús? ¿Entiendes lo que eso implica? ¿Estás dispuesto (a) a pagar el precio? ¿Estás dispuesto a permitir que Él penetre hasta lo más profundo de tu ser y lo cambie a imagen suya? ¿Vas a invertir tu vida en otros (as) a fin de hacerlos discípulos de Jesús? ¿Tienes la disposición de ser transparente y genuino ante otros? ¿Estás dispuesto (a) a ser ejemplo y modelo de otros?

Esto es lo que Jesús hizo, no lo que las iglesias por mucho tiempo hemos hecho. La decisión es tuya.

Floriano Ramos Esponda - Octubre de 2019 - Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

domingo, 9 de diciembre de 2018

Cómo vivir la misión de Dios en una cultura posmoderna (Post-Cristiana)


Los cristianos en occidente no somos ya la mayoría moral sino una minoría. La iglesia no está en el centro sino en la periferia de la sociedad. Sin embargo, tenemos un encargo misional. ¿Cómo debemos responder? ¿Cómo debemos vivir? Espero responder a estas preguntas explorando el texto bíblico de Juan.


Para empezar enfoquémonos en las palabras de Jesús cerca del fin de su ministerio terrenal cuando oró al Padre a favor de sus discípulos (Juan 17). Al considerar el contenido de la oración sacerdotal de Jesús, descubrimos que: 


  • hay tanto indicativos respecto al estado de sus seguidores en el mundo 
  • como también imperativos sobre cómo deberíamos caminar en el mundo. 


Entre los dos aspectos de la enseñanza de nuestro Señor acerca de las relaciones entre sus seguidores y el mundo, nos damos cuenta que hay un propósito general para los cristianos y nuestra relación con el mundo. 


I. Los Indicativos


El modo indicativo.

El modo indicativo del verbo se caracteriza por expresar acciones concretas y reales. Por ello se le ha definido muchas veces como el modo que trata de describir el mundo real. El diccionario de la RAE lo define como “el que enuncia como real lo expresado por el verbo.” Como los verbos en indicativo se refieren a acciones objetivas, se afirma que dicho modo encierra todo lo “real”, al contrario de lo que sucede en el modo subjuntivo, en el cual se está frente a acciones hipotéticas, y por ello, “irreales”


  1. Los cristianos estamos en el mundo (Juan 17:11).


“»Yo no voy a seguir en el mundo, pero ellos sí van a seguir en el mundo, mientras que yo me voy para estar contigo. Padre santo, cuídalos con el poder de tu nombre, el nombre que me has dado, para que estén completamente unidos, como tú y yo.”

San Juan 17:11 DHH


A la vez que esto puede parecer obvio al lector, el punto es que los cristianos no estamos separados físicamente del mundo. Estamos en el mundo en el sentido de que  ocupamos el mismo espacio geográfico, vamos a los mismos mercados y bancos, e interactuamos en la misma sociedad como hacen los no cristianos. No debemos ser personas que se aíslen en sus propias sub-culturas o ghettos para evitar al mundo. Reconocemos que Dios nos ha colocado allí y no corremos fuera de esa realidad. Debemos ser relacionales, accesibles, y abiertos a quienes están en el mundo en maneras normales y ordinarias (e.g., amigo, vecino, compañero de trabajo, compañero de clases, compañero de equipo, etc.).


  1. Los cristianos no somos del mundo (Juan 17:16).


“Así como yo no soy del mundo, ellos tampoco son del mundo.” San Juan 17:16 DHH94I


Los cristianos no pertenecemos a este mundo. No debemos conformarnos más a los valores y modos de vida comunes en la cultura y sociedad que nos rodean. Pertenecemos al reino de Dios y, por lo tanto, tenemos una nueva identidad y lealtad al Rey y a su reino. Así que, mientras estamos en el mundo, no debemos abrazar al mundo como hacen aquellos que no pertenecen a Jesucristo.


  1. Los cristianos somos odiados por el mundo  (Juan 17:14).


“Yo les he comunicado tu palabra, pero el mundo los odia porque ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.” (San Juan 17:14 DHH)


Es lógico que si los cristianos no nos conformamos al mundo y sus modas, el mundo se burlará de nosotros, nos ridiculizará, nos detestará y odiará nuestras formas contraculturales. Por lo tanto, como dice Jesús, sus seguidores no deberíamos sorprendernos de que el mundo nos odie. El mundo odió primero a Él y lo crucificó por quién era Él. En una epístola posterior, Juan escribió que el mundo entero yace bajo el poder del maligno (1 Juan 5:19). La fuerte distinción de estar en el mundo sin ser del mundo causa que los cristianos seamos odiados por un mundo que no acepta al Rey en cuyo reino vivimos alegremente .


II. Los Imperativos


Modo Imperativo.


Los verbos conjugados en el modo imperativo sirven para expresar alguna orden, para advertir, amenazar o rogar. Por su propia naturaleza, el imperativo es normalmente un modo defectivo, es decir, no presenta formas para todas las personas y números.


  1. Los cristianos somos llamados a permanecer en el mundo (Juan 17:15).

“No te pido que los saques del mundo, sino que los protejas del mal.” San Juan 17:15 DHH


Jesús sabía que sus seguidores serían odiados por el mundo. Él sabía que habría consecuencias y un alto costo por identificarse con Él, y sin embargo, Jesús pide al Padre que sus discípulos permanezcan en un mundo que tiene una predisposición al odio y al desprecio.


Los cristianos no se comprometen ni se conforman con el mundo debido a este odio porque eso sería negar nuestra identidad. No tomamos represalias con violencia o actos de fuerza, porque eso sería negar su soberanía. Más bien, respondemos como Jesús y sufrimos el odio, la burla y el desprecio a medida que la gloria de Dios se manifiesta en nuestras pruebas. Al permanecer en el mundo, amamos a quienes nos odian, bendecimos a quienes nos maldicen y damos nuestras vidas por aquellos que no han entregado sus vidas a Jesucristo.


  1. Los cristianos somos enviados al mundo (Juan 17:18).


“Como me enviaste a mí entre los que son del mundo, también yo los envío a ellos entre los que son del mundo.” (San Juan 17:18 DHH).


Hay una tentación que todo cristiano experimentará cuando se enfrente a la realidad de que estamos llamados a permanecer en un mundo que nos odia. ¿Hago frente a este sufrimiento? ¿O simplemente me retiro y espero que Jesús regrese? La respuesta es claramente NO. Jesús ha enviado a sus discípulos al mundo, y esto habla de una misión. El cristiano que sufre es enviado a presentar a Cristo a través de su testimonio como una ofensa sin ser ofensivo. No retrocedamos debido a las fuerzas del odio, sino presionemos con mayores y más poderosas fuerzas de amor y compasión. De la misma manera que las tinieblas no pueden vencer a la luz, así la muerte no puede vencer a sus discípulos porque Cristo ha quitado su aguijón y la muerte ya no tiene la victoria sobre nosotros.


III. Propósito General


  1. Los cristianos vivimos en el mundo de tal modo que el mundo pueda creer en Jesucristo (Juan 17:21).


“Te pido que todos ellos estén unidos; que como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.”

San Juan 17:21 DHH


En todo lo que los cristianos son y hacen en el mundo está el propósito fundamental de ver a las personas arrepentirse de sus pecados y poner su fe en Jesucristo. Jesús indicó en su oración que habrá quienes crean en él a través de la proclamación del evangelio de sus discípulos enviados al mundo para ser odiados y sufrir por causa de su nombre. Los cristianos no existen para marcar el tiempo. Existimos para ver venir su reino, y nuestra existencia está vinculada con una pasión por buscar primero ese reino en todas las cosas y con todas las personas, sabiendo que tenemos un rey tan digno de tener adoradores de todas las generaciones y todas las naciones, lenguas y tribus. reuniéndose alrededor de su trono.


Cada cristiano necesita saber quién es, qué está llamado a hacer, y por qué vive de esta manera particular en el mundo. En esta conversación del Hijo con el Padre, tenemos una imagen clara que debería convertirse en el espejo de nuestra mañana para recordarnos nuestras realidades y responsabilidades. La gran seguridad que tenemos en esta vida es saber que estas realidades y responsabilidades están comprendidas en una oración que nunca quedará sin respuesta; ¡así que vivamos, avancemos y pongamos todo empeño en lograr que Cristo sea conocido hasta que el mundo vea, oiga y crea en Jesús como Señor!


  1. Modelo a seguir es Jesús.


  • Vivamos en misión haciendo todo para la gloria de Dios. V. 4.“»Yo te he glorificado aquí en el mundo, pues he terminado la obra que tú me confiaste.” San Juan 17:4 


  • Cumplamos la misión viviendo en unidad con el Padre y entre nosotros. V. 21, 23

“Te pido que todos ellos estén unidos; que como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste...

yo en ellos y tú en mí, para que lleguen a ser perfectamente uno, y que así el mundo pueda darse cuenta de que tú me enviaste, y que los amas como me amas a mí.”

San Juan 17:21, 23 DHH


  • Cumplamos la misión de Dios sin temor a la oposición. V. 14.

“Yo les he comunicado tu palabra, pero el mundo los odia porque ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.” (San Juan 17:14 DHH).


  • Vivamos la misión consagrándonos a su verdad. V. 17.

“Conságralos a ti mismo por medio de la verdad; tu palabra es la verdad.”

San Juan 17:17 DHH


Resultado: el gozo del Señor Jesucristo se cumplirá en nosotros


"Ahora voy a donde tú estás; pero digo estas cosas mientras estoy en el mundo, para que ellos se llenen de la misma perfecta alegría que yo tengo.” (San Juan 17:13 DHH).

domingo, 16 de septiembre de 2018

Muchos de los movimientos de plantación de iglesias no han visto fruto perdurable debido a que las iglesias no fueron firmemente establecidas. La clave para edificar iglesias fuertes que perduren con el paso de las generaciones e impacten la  cultura es el desarrollo de líderes fuertes que estén enraizados en el Evangelio y en la enseñanza de los Apóstoles. 

lunes, 1 de enero de 2018

HOY QUE COMENZAMOS UN AÑO NUEVO


En los inicios (Génesis 1), Dios dominó (subyugó) al más grande símbolo de caos que había en el mundo antiguo: las aguas. Él también creó la luz - algo que en el pensamiento de los antiguos gobernaba todo. Aun las tinieblas, a lo cual ellos temían profundamente, ahora son gobernadas por Dios.

Los antiguos se preguntaban, "¿Dios, dónde estás tú en medio de este mundo caótico?” Él les responde con una historia acerca de los inicios. En esta historia, hallamos que Dios establece orden en un mundo caótico. Él gobierna sobre los otros dioses. Gobierna sobre la luz. Gobierna sobre la noche. Es como si Dios dijera, "¿Por qué tienes miedo? Yo estoy aquí. Estoy trabajando en esto y arreglando el asunto.”

Mateo 1–2 nos da otro inicio—un niño nace en circunstancias humildes. Pero es a través de este niño, Jesús, que el mismo mundo fue creado originalmente. Y eso no es todo: en Él y a través de Él todo se junta, se une. El caos se vuelve orden: “Porque todas las cosas en los cielos y sobre la tierra fueron creadas por Él… y Él mismo es antes que todas las cosas, y en Él todas las cosas se mantienen unidas” (Col 1:16–17). Si queremos entender verdaderamente nuestros orígenes, necesitamos este marco de referencia. 

Al igual que los antiguos, también estamos en medio de todo. Nos preocupa que el caos y el mal lleguen a reinar, pero debemos ceder el control  Cristo. Él puede y quiere traer orden a nuestras vidas ingobernables. Necesitamos un nuevo comienzo. En Génesis, Dios quiere que lo veamos retomando eso que Él creó, revirtiendo el caos - y eso nos incluye a nosotros.

¿A qué caos le tienes temor? Con frecuencia nos sentimos en medio de un torbellino, pero nuestros comienzos nos sugieren y enseñan que Cristo está manteniendo unido todo y lo sostiene. ¿En qué áreas de tu vida necesitas el orden de Dios? ¿Dónde necesitas que Cristo venga y ponga orden en tu vida?

domingo, 31 de diciembre de 2017

DIOS, SU HIJO UNIGÉNITO Y SU SIERVO.

“Nuestra exploración del universo revela que Dios es más grande, más poderoso de lo que habíamos jamás concebido y la sorpresa más grande es que Dios nos amó tanto que envió a su único Hijo a caminar entre nosotros en el planeta tierra … Jesús es el evento clarificador … cualquier imagen o percepción de Dios que sea contraria a Jesús es falsa”.


Me he convertido en un cautivo voluntario y gozoso de Jesucristo y de su iglesia. Soy pecador, indigno de ser su siervo; no obstante, El me ha perdonado y me ha llamado. En gratitud y obediencia le sirvo

viernes, 29 de diciembre de 2017

NECIOS POR CRISTO

TRES RAZONES PARA SER UN NECIO POR CRISTO (HECHOS 20:24).


En 1a Corintios 4:6-16 Pablo dice que él es necio (tonto) por Cristo.


"Para mí, sin embargo, mi propia vida no cuenta, con tal de que yo pueda correr con gozo hasta el fin de la carrera y cumplir el encargo que el Señor Jesús me dio de anunciar la buena noticia del amor de Dios.” (Hechos 20:24 DHH)


  1. Por razón del gozo del deber cumplido. 
  • Acabar la carrera.
  • Terminarla con gozo.


  1. Por razón de la persona que nos hizo el encargo.
  • El Señor Jesucristo.
  • No hay nadie mayor que Él.


  1. Por razón de la tarea que se nos encargó.
  • Anunciar el Evangelio de la Gracia de Dios.
  • No hay mejor tarea por hacer, ni mejor mensaje que anunciar.


Otros tontos por Cristo:

“Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué, pues, recibiremos? Y Jesús les dijo: En verdad os digo que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, os sentaréis también sobre doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. Y todo el que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos o tierras por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos, y los últimos, primeros.” (Mateo 19:27-30 LBLA)


“Todos éstos murieron en fe, sin haber recibido las promesas, pero habiéndolas visto y aceptado con gusto desde lejos, confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Porque los que dicen tales cosas, claramente dan a entender que buscan una patria propia. Y si en verdad hubieran estado pensando en aquella patria de donde salieron, habrían tenido oportunidad de volver. Pero en realidad, anhelan una patria mejor, es decir, celestial. Por lo cual, Dios no se avergüenza de ser llamado Dios de ellos, pues les ha preparado una ciudad.” (Hebreos 11:13-16 LBLA)


lunes, 25 de diciembre de 2017

AQUÍ ESTÁ VUESTRO DIOS


Dice Mafalda, "El que tiene que ser diferente no es el 2018, ¡Es usted!


Dios nos habla hoy a través del Profeta Isaías, y nos enseña varias verdades acerca de Él, y por ende de nosotros como pueblo suyo.


ISAÍAS 40


  1. Dios quiere que conozcamos realmente quién es Él. 
  • Rey que gobierna (10).
  • Pastor que cuida (11).


  1. Dios quiere que sepamos que Él no pasa por alto nuestros pecados.
  • Los castiga como medio de corrección, no de destrucción (2).
  • Nos ubica poniéndonos en la perspectiva correcta (5, 6).


  1. Dios quiere que entendamos que Él se deleita en consolar al quebrantado y humilde de corazón.
  • Habla al corazón de su pueblo (1). 
  • Cuida y guía a su pueblo (11).


  1. Dios quiere que aceptemos que Él no depende de nada ni de nadie.
  • No necesita de nuestro consejo (13).
  • Ni de nuestra inteligencia (14).


  1. Dios quiere que renunciemos a nuestra tendencia a compararlo con algo o alguien que no sea Él mismo.
  • Ni con los ídolos de metal o de madera (18-20).
  • Ni con los ídolos contemporáneos de la actualidad.


  1. Dios quiere que no olvidemos lo que hemos oído o leído de Él.
  • Él es el Creador de todo, incluido tú (21, 22).
  • Él es el sustentador de todo, incluido tú (23-26).


 7. Dios quiere que reconozcamos que Él es el único que nos ha sostenido hasta hoy, y es el único que nos puede dar fuerzas para el futuro (27-31).

  • ÚNICA CONDICIÓN: ESPERAR EN ÉL (confiar en Él, honrarlo, obedecerlo).
  • Dejar de confiar en nosotros u otras personas, sino depender de Él.

lunes, 11 de diciembre de 2017

SEIS ENSEÑANZAS DE LOS ESCRITOS DE LUCAS

Lucas 24:13-53 - Hechos 1:1-11


  1. La Biblia tiene una metanarrativa. Un Gran Relato de Trasfondo.
  2. Esa gran narrativa es el Reino de Dios.
  3. La clave interpretativa de esa narrativa es Jesús.
  4. El modelo para hacer avanzar el Reino es Jesús.
  5. El poder para hacer avanzar el Reino viene del Espíritu Santo.
  6. Nuestra tarea para hacer avanzar el Reino es ser testigos de Jesucristo. Isaías 44:6-8 y Hechos 1:8

CUATRO DIRECTRICES DE JESÚS A SUS DISCÍPULOS

SOMOS ENVIADOS

"Al llegar la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, los discípulos se habían reunido con las puertas cerradas por miedo a las autoridades judías. Jesús entró y, poniéndose en medio de los discípulos, los saludó diciendo: —¡Paz a ustedes! Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y ellos se alegraron de ver al Señor. Luego Jesús les dijo otra vez: —¡Paz a ustedes! Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes.”

San Juan 20:19-21 DHH94I


A TODO TIPO DE GENTE

“Jesús se acercó a ellos y les dijo: —Dios me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.”

San Mateo 28:18-20 DHH94I


CON UN MENSAJE

“Entonces hizo que entendieran las Escrituras, y les dijo: —Está escrito que el Mesías tenía que morir, y resucitar al tercer día, y que en su nombre se anunciará a todas las naciones que se vuelvan a Dios, para que él les perdone sus pecados. Comenzando desde Jerusalén, ustedes deben dar testimonio de estas cosas.”

San Lucas 24:45-48 DHH94I


EMPODERADOS POR EL ESPÍRITU SANTO 

“Los que estaban reunidos con Jesús, le preguntaron: —Señor, ¿vas a restablecer en este momento el reino de Israel? Jesús les contestó: —No les corresponde a ustedes conocer el día o el momento que el Padre ha fijado con su propia autoridad; pero cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de mí, en Jerusalén, en toda la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más lejanas de la tierra.”

Hechos 1:6-8 DHH94I


sábado, 7 de octubre de 2017

¿QUÉ HACER ANTE LA PROSPERIDAD DE LOS IMPÍOS?


Base bíblica: Salmo 73


Introducción: Todos, en más de una ocasión hemos sentido lo que sintió el salmista y al pasar por su misma experiencia, nos hemos preguntado ¿por qué prosperan los impíos y nosotros no? ¿Qué debemos hacer?  


I.- Evitemos que los malos sentimientos se arraiguen en nuestros corazones (v. 3 y v. 21).

P. ej. Envidia (v.3) y amargura (v.21).

Los malos sentimientos nos hacen actuar como un animal.


II.- Entremos constantemente en la presencia de Dios (v. 17-20; 27, 28).

En la presencia de Dios se conoce la voluntad de Dios para nosotros (v. 28)

En la presencia de Dios se descubre cuál es el fin de los impíos (v. 17-20, 27).


III.- Dispongamos en nuestro corazón que Dios es y será nuestra máxima posesión (v.23-26).

Él no nos reprocha nuestro proceder.  Nos guía como a un hijo pequeño (de la mano) (vv. 23, 24).

Él es nuestra herencia en el cielo, y nuestra máxima posesión aquí en la tierra (vv.25, 26)


Conclusión: Si esto hacemos, podremos decir junto al salmista ¡CIERTAMENTE ES BUENO DIOS PARA CON ISRAEL! ¡CIERTAMENTE ES BUENO DIOS PARA CON LOS SUYOS!


Aplicaciones: 

a) No dejemos que los malos sentimientos nos hagan comportarnos como bestias. 

b) Si buscamos a Dios nos daremos cuenta que el fin de los impíos será muy diferente a su situación presente, por ejemplo: Lucas 16:19-31.

c) No hay nada ni nadie que valga más que Dios y nuestra relación con Él.  Cuando la envidia quiera anidar en nuestro corazón, valoremos lo que Dios significa y vale para nosotros: más que todo el oro, la fama y el placer del mundo. 


martes, 3 de octubre de 2017

CRISTO EL CAMINO



Cristo no solamente nos dio el mensaje de los evangelios, sino también nos dio el método para crear un movimiento de multiplicación.


Entender la vida y misión de Cristo es fundamental para entender nuestra vida y misión. Necesitas una fuerte y sólida  Cristología, o terminarás con una eclesiología distorsionada. 


Los evangelios nos muestran la vida de Cristo y cómo inició y desarrolló un sano movimiento de hacer discípulos  (Gran Comisión). Hechos nos muestra cómo se multiplicó ese movimiento. Las Epístolas nos muestran cómo profundizar y mantener ese movimiento a largo plazo.


“Sigan mi ejemplo, así como yo sigo el ejemplo de Cristo,” es la convicción de Pablo (1 Corintios 11:1). 


"Cristo sufrió por ustedes, dejándoles un ejemplo, de tal modo que ustedes sigan sus pisadas,” nos desafía Pedro (1 Pedro 2:21).


“Todo aquél que reclama vivir en Él, debe vivir como Jesús lo hizo,” clama Juan (1 Juan 2:6).

martes, 12 de septiembre de 2017

Teología Misional

Una teología misional no está contenta con que la misión sea un trabajo basado en la iglesia. Más bien, la aplica a la vida entera de cada creyente. Cada discípulo debe ser un agente del reino de Dios, y cada discípulo debe llevar a cabo la misión de Dios a cada esfera de la vida. Todos nosotros somos misioneros enviados por Dios a una cultura no cristiana. 


Misional representa un cambio significativo en la manera que pensamos acerca de la iglesia. Como pueblo de un Dios que está en misión, buscamos involucrarnos con el mundo en la misma manera en que Él lo hace—yendo hacia fuera más que sólo alcanzando a los de fuera. Obstruir este movimiento es bloquear los propósitos de Dios en y a través de su pueblo. Cuando la iglesia está en misión, es la verdadera iglesia de Jesucristo.

viernes, 24 de marzo de 2017

5 ACCIONES MISIONALES

  1. Comenzar con oración. Necesitamos orar a Dios cada día y decirle, “¿Cómo quieres usarme para bendecir hoy al mundo en tu nombre?”
  2. Escuchar. Debemos ser gente que escucha y, genuina y verdaderamente se interesa en las luchas, penas, dolores y retos que hay en la vida de la gente con la que vivimos y nos relacionamos en el vecindario, en el trabajo y en los lugares que frecuentamos. 
  3. Comer. Para edificar relaciones genuinas que bendigan al mundo, necesitamos compartir los alimentos con la gente por quien estamos orando y a quien estamos escuchando. 
  4. Servir. A medida que edifiquemos relaciones a través de escuchar a, y comer con otros, sabremos cómo podemos amarlos. En respuesta a eso escogeremos suplir las necesidades de otros en maneras prácticas mediante impactantes actos de servicio. 
  5. Historizar. Somos llamados a compartir la historia de Dios; la historia de cómo nos trajo de vuelta a Él a través de Jesús. 

Resumen de "Descubre tu misión", Dave Ferguson.

sábado, 28 de enero de 2017

LAS TRES PERSPECTIVAS EN JUAN 15

Las Tres Perspectivas en Juan 15


Tim Brister —  

Traducido por Floriano Ramos Esponda 



A un nivel macro hay una estructura de triple perspectiva en el Evangelio de Juan.


No estoy diciendo por supuesto que Juan estaba escribiendo/pensando en triple perspectiva cuando escribió este evangelio, pero sí creo que Dios tiene una manera perspectival de presentar la verdad   (por ejemplo, cuatro relatos de los evangelios en oposición a uno solo). 


John Frame argumenta “El conocimiento de Dios no sólo es omnisciente, sino también desde todas las perspectivas. Él conoce (sabe) desde su propia perspectiva infinita; pero esa  infinita perspectiva incluye un conocimiento de todas las perspectivas creadas, posibles y actuales” (Libro Elemental Sobre Perspectivalismo, 2). 


Hablando de autoría humana y divina, Frame añade después:

“Dios se revela a sí mismo al inspirar a seres humanos. Generalmente Él no dicta, sino más bien los capacita para escribir consistentemente con sus propios dones, educación, y personalidades, esto es,  sus propias perspectivas. Y debido a tal capacitación divina, cada autor escribe exactamente lo que Dios quiere que ellos escriban” (ibid., 4).


De tal modo que si me preguntan si Juan estaba pensando en tres perspectivas, mi respuesta podría ser no. Pero él estaba escribiendo desde su propia perspectiva, y Dios la usó como una de las múltiples perspectivas para transmitir la belleza y brillantez de la vida, muerte y resurrección de Jesús.


En mis lecturas y meditaciones diarias en el evangelio de Juan, llegué al capítulo 15. Éste es un pasaje muy conocido por los cristianos y lo hemos leído infinidad de veces. Uno podría pensar que estoy tratando de hallar tríadas de perspectivas y forzando así un paradigma dentro del texto, pero déjame explicarte lo que hallé en mis meditaciones matutinas.


En mi Biblia, Juan 15 está dividido en tres grandes párrafos.


Párrafo 1 es Juan 15:1-11
Párrafo 2 es Juan 15:12-17
Párrafo 3 es Juan 15:18-25


En mi meditación de cada uno de estos párrafos, las perspectivas normativa (Profeta), existencial (Sacerdote), y situacional (Rey) emergieron más convincentemente para mí.


El Párrafo 1 habla de Jesús como la Vid y de sus seguidores como las ramas o pámpanos. La meta es llevar fruto y experimentar la clase de vida  caracterizada por el amor y el gozo del Padre en la medida más plena. La manera de lograrlo es “habitando” o "permaneciendo” en Jesus como las ramas o pámpanos permanecen unidas a la vid para nutrirse, vivir y crecer. La ilustración no es teórica sino experiencial. La vida cristiana se trata de experimentar el amor y el gozo de Jesús a través de permanecer o morar en Él.


En el Párrafo 2, Jesús comienza con “Este es mi mandamiento.” Él está poniendo o fijando un estándar, una norma para la comunidad cristiana. El párrafo concluye con “estas cosas os mando u ordeno”. ¿Qué hay comprendido dentro de estos dos "mandamientos"? Jesús dice,


  • Los he amado (v. 12)
  • Los he llamado (v. 15)
  • Les he dado a conocer  (v. 15)
  • Los escogí (v. 16)
  • Los elegí  (v. 16)


Jesús, el último dador de la Ley, está dando forma al estándar al explicar su obra en nuestras vidas. Su amor, llamado, elección, nombramiento, etc. es la obra soberana de nuestro Salvador intentando gobernar nuestras vidas. El estándar es éste: Jesús puso su vida por nosotros, y aquellos que siguen a Jesus deben poner sus vidas por otros.


El Párrafo 3 es dominado con el mundo en el cual estamos situados. Más tarde Jesús orará por sus seguidores en el mundo, pero por ahora, Él nos da una imagen clara de lo que nos espera. El mundo nos odiará. El mundo nos  perseguirá. ¿Por qué? Porque no somos del mundo. Hemos sido escogidos del mundo. El mundo no conoce al Padre. De hecho, el mundo odia al Padre y a Jesús. Todo eso en sólo 7 versículos. ¿Cuál es el punto que Jesús está haciendo aquí? Jesús está diciendo a sus discípulos que tienen que vivir y demostrar su fe en un medio ambiente hostil donde sacrificar la vida será algo “normal” (normativa). Si la vid fue cortada, ¿qué no harán con las ramas o pámpanos?


Así que...


Párrafo 1 (Juan 15:1-11) tiene una perspectiva existencial, y el Espíritu de Jesús es nuestro Consolador, dándonos a conocer la presencia y las promesas de Jesús.


Párrafo 2 (Juan 15:12-17) tiene una perspectiva normativa, y el Espíritu de Jesús es nuestro Revelador, dándonos a conocer las palabras y las maneras o modos de Jesús.


Párrafo 3 (Juan 15:18-25) tiene una perspectiva situacional, y el Espíritu de Jesus es nuestro Portador, dándonos las palabras que debemos decir y la audacia (denuedo) para vivir sin tener que disculparnos por ser cristianos en un mundo que nos odia y nos persigue.


En el Evangelio de Juan, Jesús nos enseña acerca de la obra del Espíritu Santo. Él es nuestro consolador. Jesús prometió no dejarnos huérfanos, y por su Espíritu se nos recuerda continuamente acerca de nuestra adopción, clamando “Abba, Padre!” El Espíritu es el agente divino que hace posible que permanezcamos existencialmente en la Vid. No solamente eso, sino que el Espíritu magnifica a Jesús. Él inspira la Palabra, ilumina la Palabra, y trae  convicción a la Palabra. Él es quien apropia la obra de Jesús en nuestras vidas.  Finalmente, el Espíritu no es dado para ayudarnos a dar testimonio de Jesús, proveyéndonos tanto las palabras como la audacia necesarias para permanecer firmes ante un mundo hostil.


Pienso que esto no es sólo una herramienta pedagógica útil para enseñar Juan 15, sino que es una fiel aplicación  hermenéutica de la vida cristiana. Debemos experimentar a Jesús (existencial). Debemos obedecer a  Jesús (normativa). Y debemos sufrir como Jesús (situacional).  Juan 15 es un pasaje de la Escritura increíblemente rico, y me ha ayudado a ver cómo cada uno de estos párrafos me llevan a Jesús y las maneras en que su Espíritu mora en mí para capacitarme a conocer a Jesús, creer en Él, y seguirlo.

miércoles, 18 de enero de 2017

Las tres características de la misión de Jesús. "Misional y Simple"

JESÚS, MISIONAL Y SIMPLE

Floriano Ramos Esponda

Marcos 1:35 Las tres características de la Misión de Jesús.

“De madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó y salió de la ciudad para ir a orar a un lugar solitario. “Simón y sus compañeros fueron en busca de Jesús, y cuando lo encontraron le dijeron: —Todos te están buscando. Pero él les contestó: —Vamos a los otros lugares cercanos; también allí debo anunciar el mensaje, porque para esto he salido. Así que Jesús andaba por toda Galilea, anunciando el mensaje en las sinagogas de cada lugar y expulsando a los demonios.” San Marcos 1:35, 37-39 DHH

Fiel a su costumbre, después de un día de arduo ministerio, Jesús se apartó a un lugar solitario para pasar tiempo con su Padre en oración. Hasta allí llegaron Simón y sus compañeros para decirle que la multitud requería su presencia. La frase "todos te buscan" es casi como decirle, "atiéndelos, a ti buscan, por ti vienen, no por nosotros".

La respuesta de Jesús a la interrupción y observación de Simón me sorprende. Jesús no contesta algo relacionado con lo que Simón le dice, sino que sus palabras son extremadamente importantes para entender su ministerio y su misión. "Vamos a los otros lugares cercanos". Él no dijo vayan, ni dijo voy. Dijo “vamos”, primera persona plural. Él y ellos, no Él o ellos. El buen líder no manda que sus seguidores vayan sin él, ni va él sólo sin llevarlos. El líder eficaz va, pero involucra a sus seguidores. Les sirve de modelo y ejemplo. Les muestra cómo hacer las cosas. Eso hizo Jesús con sus discípulos. 

Con sus palabras y acciones Jesús nos muestra que su misión fue de propagación. Él dijo, “vamos a los otros lugares cercanos”; no al mismo lugar, sino a otros. Si Él fue a otros lugares, ¿por qué los creyentes de hoy no lo hacen?, sino que se quedan en el mismo lugar y con la misma gente. Si pusiste tu fe en Jesucristo fue porque otra persona dejó su zona de comodidad y fue a otro lugar, quizá tu poblado, ciudad, estado o país. Eso mismo deberíamos hacer tú y yo, dejar nuestra zona de confort e ir a otros lugares a compartir el evangelio del Reino de Dios. 
El propósito de ir a otros lugares cercanos era para “anunciarles el evangelio del Reino de Dios”, no con otro fin.  Su misión no sólo fue de propagación, sino también de proclamación. De igual forma los cristianos hoy debemos entender que el propósito de propagarnos en el tiempo y en el espacio es compartir el evangelio con quienes no lo han oído o entendido. Predicar, en este pasaje,  no es compartir un sermón o pieza homilética, sino simple y sencillamente comunicar, hablar, contar, decir a otros el evangelio que cambió nuestras vidas y nos dio salvación. Aun las personas que carecen de la facultad de hablar pueden comunicar el evangelio a través de señas, música, mímica, escritura, pintura, actuación, etc.

Lo que no se vale es que alguien se haya tomado el trabajo de compartirnos el evangelio, y que tú y yo sólo lo atesoremos sin compartirlo con otros. Jesús dijo, “vamos a los lugares vecinos cercanos a anunciar el mensaje”. Él es nuestro modelo en cuanto a dejar nuestro hogar  e ir a los lugares cercanos a comunicar el evangelio. Él, siendo Dios, se hizo carne y habitó entre nosotros, de tal modo que la humanidad pudiera ver su gloria.

Al final de su declaración Jesús dice, “porque para esto he venido, o he salido”. Su vida y misión fueron con propósito. Nunca dudó  de, o ignoró a qué había venido del cielo a la tierra. Tenía el fin en la mente. Sabía para qué lo había enviado el Padre del cielo a la tierra. La cuestión es ésta, ¿sabes tú para qué te creó y te salvó Dios? ¿Con qué propósito Él te ha permitido vivir el tiempo que has vivido, conocer las personas y lugares que has conocido, aprender lo que has aprendido, adquirir los bienes y habilidades que posees, y te ha dotado de talentos naturales y dones espirituales? Dios tiene una misión, su misión. Lo único que tú y yo podemos hacer es participar en y de su misión. Para eso, Él ocupa todo lo que somos, sabemos y tenemos, sea esto material, financiero, espiritual, social, relacional, intelectual, etc. Todo nuestro ser debe ser puesto al servicio de la Misión y del Reino de Dios. Éste es nuestro culto racional, nuestra liturgia lógica al Dios que por sus misericordias nos ha dado vida eterna.

No podemos hacer otra cosa que no sea propagar nuestra fe a través de proclamar el evangelio del Reino de Dios, porque ese es el propósito por el cual Él nos creó, salvó y llamó.

FRE

Chiapas, México

18 Enero 2017